12/06/2026
Mi amor por los animales no nació de un día para otro. Soy asistente veterinaria y durante muchos años trabajé y aprendí sobre el cuidado, la salud y el bienestar de cada paciente que llegaba a la clínica. Incluso comencé a estudiar Medicina Veterinaria, una carrera que amé profundamente, pero que en algún momento de mi vida tuve que congelar.
Durante mucho tiempo pensé que quizá estaba dejando atrás un sueño, pero con los años entendí que la vida simplemente me estaba guiando por otro camino.
Decidí seguir preparándome, llevar cursos, capacitarme y especializarme en grooming. Y fue ahí donde encontré una forma diferente de expresar todo el amor, respeto y dedicación que siento por los animales.
Hoy puedo decir que cada experiencia, cada aprendizaje y cada paso que he dado ha valido la pena. Porque cuando veo a un perrito llegar y luego marcharse feliz, tranquilo y hermoso, recuerdo por qué elegí esta vida.
Me siento orgullosa de mi recorrido. De las veces que tuve que empezar de nuevo, de los sacrificios, de los retos y de no haber renunciado a trabajar en lo que amo.
Gracias a todas las personas que han confiado en mí a lo largo de estos años. Gracias a quienes han apoyado mis sueños, recomendado mi trabajo y puesto en mis manos a los seres más importantes de sus familias.
Y gracias a cada mascota que ha pasado por mi vida. Sin saberlo, han sido grandes maestras y han llenado mi corazón de una manera que no puedo explicar con palabras.
Hoy miro hacia atrás y veo que, aunque el camino no fue exactamente como lo imaginé, me llevó justo al lugar donde soy feliz.
Y por eso, simplemente, gracias. ❤️🐾