14/01/2023
Cordial saludo. Hace una semana recibimos en consulta una perrita Golden Retriever de 10 años de nombre keila, con una baja condición corporal 1.5/5, donde la propietaria indica que vive en una terraza 24 horas ya que le es imposible sacarla, también comentando que presenta secreción sanguinopurulenta por la v***a por más de 1 mes, al realizar el examen físico se observa un grado de deshidratación del 8%, mucosas pálidas, letárgica e inapetente. Se realiza ecografía donde se diagnóstico que tenía Piometra, ante lo cual la propietaria se mostró reacia al tratamiento que es la ovariohisterectomia (esterilización) de urgencia, debido a que el utero se encontraba lleno de materia y ella solo opto por una hidratación e inyectologia en ese día. Se operó la paciente al día siguiente después de explicar repetidas veces que ese es el tratamiento para ese síndrome y no se podía esperar más días como la propietaria indicaba ya que solo quería manejo de hidratación.
Paciente salió de cirugía y se dieron las recomendaciones por escrito y verbalmente resaltando la talla del collar isabelino, ya el que llevaron era muy pequeño y se explicó todos los cuidados que se debían tener en casa. Paciente estuvo con evolución favorable hasta el día de ayer que regresó porque se le soltaron los puntos. En ese momento me encontraba operando. Dije que la recibieran que al terminar me ocupaba de ella. La evaluaron y determinaron que había ocurrido una eventracion, o sea que se abrió la piel, los músculos y se salían las visceras. Paciente ingresa nuevamente en grado de deshidratación del 9% e hipotermica. Se indagó con los propietarios y no se hizo el uso correcto del collar isabelino (anexo foto) ya que la paciente tuvo varias oportunidades de lastimarse, abriéndose la herida. La atendieron y la prepararon mientras terminaba la cirugía. Al entrarla, me di cuenta que se había alcanzado a mutilar una porción de la irrigación al intestino, causando muerte de un segmento, para lo cual se debe recortar el parte afectada y unir nuevamente en un procedimiento llamado enteroanastomosis. Las propietarias decidieron eutanasiar la paciente e hicimos un acuerdo de pago, el cual incumplieron.
Hoy nos están difamando por Facebook con un comunicado lleno de incoherencias y alejado de la realidad. Entendemos que la muerte de la mascota haya despertado sentimientos de tristeza, culpa y rabia, pero enjuiciar al médico que trató de ayudar, es otra cosa y son señas de tener un problema y no saber manejar la situación. Este caso tuvo incumplimientos por parte de los propietarios en el postoperatorio, lo cual resultó en que se cortara la sutura y se hubiera mutilado el mesenterio. Por otra parte estos clientes dieron la impresión de no querer gastar dinero en la paciente ya como indicó en su momento la propietaria no le interesaba sino solo hidratarla.
Si hubiera tenido el isabelino adecuado, nada de esto hubiera sucedido. No crean ciegamente en lo que vean por ahí, sobretodo queriendo dañar la honra de otra persona y menos compartir cuando se quiere hacer daño a alguien.