14/08/2025
Hoy se nos fue nuestro Rocky, y el corazón se nos parte en mil pedazos. No era solo un paciente más, se convirtió en parte de nuestra familia de la veterinaria, en ese compañerito que nos robó el corazón desde el primer día.
¿Cómo olvidar cuando estuvo hospitalizado con nosotros? Ahí estaba él, envuelto en su mantita, acompañándonos todo el turno como si supiera que también nosotros lo necesitábamos. Cuando se fue de alta cada vez que salía a su paseo pasaba a la veterinaria a dar su ronda y saludar a todos, él sentía que esta era su segunda casa y para nosotros no había alegría más grande que verlo llegar con sus ojitos llenos de amor.
Rocky no solo fue un héroe por donar sangre y salvar vidas de otros perritos. Fue nuestro héroe personal, el que nos enseñó que el amor más puro existe, que la gratitud se puede expresar sin palabras, que hay seres especiales que marcan tu vida para siempre.
Se nos va un pedacito del alma con él. La veterinaria no va a ser la misma sin sus visitas sorpresa, sin sus inspecciones por la veterinaria, sin esa energía especial que solo él tenía.
Gracias, Rocky, por elegir amarnos. Gracias por cada momento, por cada saludo, por cada vez que iluminaste nuestros días difíciles. Gracias por ser nuestro ángel de cuatro patas.
Te vamos a extrañar tanto, pequeño. Pero sabemos que donde estés, seguro estás moviendo la cola, esperándonos.
Hasta siempre, Rocky. Fuiste y serás siempre nuestro perrito regalón y aquí estaremos cuidando a tu mami.